domingo, 9 de marzo de 2014

Alas para volar



Es hermoso saberme entre tus labios, 
sentir cómo pronuncias mi nombre. 
Es hermoso cómo con sólo pronunciar tu nombre 
se me llena la boca de pensarte.
Es hermoso sentirte y sentirme abrazado, 
aun sin verte ni tenerte a mi lado. 
Es hermoso incluso tu forma de mirar al suelo; 
luego levantas la cabeza, me miras y sonríes.

Por eso yo sé que sólo hay dos cosas infinitas: el Universo y la curva de tu sonrisa. Por eso sólo yo sé que hay un dueño de todas mis muecas, y tú también lo sabes.
Nunca en mi vida había tenido algo tan bonito entre mis brazos. Supongo que es de eso de lo que hablan cuando dicen que la vida siempre te pone en tu sitio. Y yo me siento tan estancado en este sitio…
Y tú…
Tú sigues formando parte de cada una de mis palabras, de mis segundos. De mí. Sigues cayendo en este pozo sin fondo que te guarda de celeste azul cielo. Sigues cayendo, sin paracaídas, tan desprotegido y sin miedo.
Y yo caigo de amor, de ti. Caigo y no me preocupa.
Tenemos “alas para volar” pintadas en nuestro recuerdo. Tenemos un corazón. Sí, un corazón, y pintado de celeste azul cielo.


                                                ENTRA AQUÍ, NO TE ARREPENTIRÁS.