sábado, 4 de mayo de 2013

Perder nunca se nos dará bien.

A sus ochenta y tantos años ella tenía la experiencia suficiente de lo que era la vida y todas esas líneas que cruzaban su rostro contaban la historia de quién era. A pesar de ello, había un dolor que nunca nadie ha sabido superar, y ella no era precisamente distinta a los demás.
Hacían cuatro de años que había dejado de vivir. Hacían sólo cuatro años que había perdido su vida o, mejor dicho, hacían sólo cuatro años que se le había escapado de las manos aquello que tantos años le daba ganas de vivir. Era esa clase de experiencia que nadie, nunca jamás, ha sabido llevar adelante. Absolutamente nadie. Y nadie tampoco sabe lo que es perder a una persona tan importante. Por mucho que digamos «Sí, es muy duro perder la mitad, o quizás mucho más, de tu corazón» no sabemos lo que es verdaderamente pasar por algo así, porque cada persona lo siente de una forma diferente. Absolutamente nadie.
Habían sido tantos los años vividos junto a esa persona, tantos los momentos, tantos los recuerdos, tantas las lágrimas… tantos los besos que se habían robado en el lugar menos pensado, que es totalmente angustioso. Inimaginables las miradas perdidas, las encontradas, los abrazos piel contra piel, inimaginables los susurros en la calle Godoy Cruz a las tantas horas de la noche… ahora se había quedado en nada.
Ella misma caminaba y se le notaba en la mirada que no tenía nada. Absolutamente nada. Era solamente mirar su esencia, mirarle las facciones de su cara, y te dabas cuenta de que había algo, una perdición, que poco a poco le iba quitando la vida.
No puedo imaginar, ni tú, ni nadie que no sea ella, lo que es desvivir la vida así.
La vida.
Para ella hacían cuatro años que la vida se le había ido de sus brazos.


6 comentarios:

AtaqueEscampe dijo...

Guau¡que bonito texto!

patricia piruletadecorazon dijo...

Esto al mismo tiempo que enamora, emociona.Es precioso y esta claro que lleno de amor :3

Wik@♥ dijo...

Se me ha erizado la piel, magnífico texto.
Besos...te espero en mi blog.

La chica de los chicles dijo...

"prometiste que serías mi eternidad... y llevabas razón, porque mi existencia hace ya tiempo que acabó".
Yo siempre he pensado, que si algun día llegara a sentir algo parecido a lo que debe sentir ella, no lo podría soportar. Hay gente que dice que es duro pero que se puede seguir adelante, yo no lo veo así.
Un beso muy grande.

SMSC dijo...

Da gusto leerte chico, siempre igual, como escribes de bien!!
Me encantó, en serio, me encantó!!

Eshka Meminger dijo...

¡Muy linda la entrada! Realmente has conseguido transmitir el dolor infinito que pueden llegar a sentir las personas que pierden al amor de su vida.
Increíble, no dudo en seguirte.
Espero tu próxima entrada,
Eshka