sábado, 22 de diciembre de 2012

Tú, pequeña consentida.



Tú. Que estás ahí, sentada en cualquier lugar leyendo mis palabras. Tú, que sabes lo que es el amor no correspondido, lo que duele, que sabes lo que es enamorarse, que sabes  las consecuencias que ello conlleva pero que aun así no puedes evitar sentirlo. Tú, musa de mis palabras, de mis sonrisas, de mis miradas y de mis lágrimas, que sonríes, que lloras por las noches como nadie, que sientes intensamente. Que eres casi totalmente feliz y no por mi culpa. Tú, que vives sin pensar en el pasado, que vives por y para el presente, que no miras el camino hacia atrás sino hacia adelante, que vives por y para él. Tú, pequeña consentida, que eres como una canción que estremece. Tú, que lees esto, nunca dejes de sonreír.





Pasa por aquí.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Siempre.

No podía ver con claridad. El humo impedía que el soldado pudiera ver delante de sus ojos. Se quedó resguardado detrás de aquellas piedras que hacían que pasase desapercibido. Estaba muy agitado, no podía más. Pero no estaba agotado físicamente, sino que estaba cansado de tantas pérdidas. Quería acabar ya, o que el mundo acabase en un abrir y cerrar de ojos, porque estaba harto de vivir esa horrible pesadilla.
La guerra acababa de empezar, pero parecía que hubiesen pasado varios días desde que había empezado. Muchos de sus compañeros habían caído y no paraba de preguntarse por qué. Por qué a ellos. Por qué tenían que estar ahí. Por qué se sentían obligados a formar parte de esa pesadilla. No aguantaba más, una pequeña lágrima salía de sus ojos cerrados y recorría su rostro. Nunca jamás podría sacarse de la cabeza la forma en que todos sus compañeros habían perdido la vida defendiendo a saber qué, en vez de defender su vida. Sobre todo la imagen de su mejor amigo, aquél que había conocido años atrás, al empezar el cargo.
Iban los dos juntos, defendiéndose el uno al otro en el territorio, sosteniendo entre sus manos armas que odiaban tener que utilizar. De repente, y sin darse cuenta, apareció un soldado enemigo que estuvo a punto de dispararle. Su amigo no lo pensó dos veces. Le empujó hasta caer al suelo y escuchó dos disparos, uno detrás de otro, de diferentes lugares. El enemigo había caído al suelo del impacto de la bala. Se levantó y vio cómo su amigo caía lentamente al suelo, cómo su vida se desplomaba. Corrió hacia él sin entender por qué lo había hecho. Por qué alguien había dado la vida por él. No lo entendía. Como pudo y sacando fuerzas de donde no tenía, su amigo sacó una foto de su bolsillo. “Quiero… que cuides de él…” le dijo, y la vida se le escapó de la mirada. Cogió la mano de su amigo con la foto y lloró. Lloró sin poder parar.
Abrió sus ojos y observó por segunda vez aquella foto que su amigo le había dejado. En ella aparecía el rostro inocente de un niño de no más de cinco años, sonriendo. Levantó la mirada al cielo y dijo: “Siempre. Siempre cuidaré de él, como si fuera mi propio hijo. Te lo prometo.”


Pásate por aquí.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Prefiero mil rutinas a tu lado, a no pasar ninguna sin ti.


Hay millones de personas en este mundo tan injusto, pero sólo una hace que lo sientas especial. No sé donde estarás, ni con quién te juntas, ni si quiera sé el brillo de tu mirada, pero sólo espero que, sea el lugar que sea donde te encuentres, sonrías; que en los días de lluvia sólo te concentres en el sonido de las gotas al caer del cielo, en las gotas que se deslizan por el cristal de tu ventana. Que pienses en mí, aunque no sepas quien soy. Que pienses en mi sólo sabiendo de mi existencia y que sea lo único que te importe, porque aunque no estemos juntos ahora, nuestros caminos se cruzarán y chocaremos como chocan las gotas en cualquier lugar. Caeremos en todas las rutinas existentes en este mundo tan injusto. Caeremos en todas ellas y aunque todas esas rutinas pesen, déjame decirte que prefiero mil rutinas a tu lado, a no pasar ninguna sin ti.

sábado, 27 de octubre de 2012

Como si de una obra de teatro se tratase.




No sé cuantas veces he borrado lo que he querido escribir. No sé si hago bien, si no. No sé qué quiero. Ni siquiera sé lo que soy. Parece ser que lo único que sé hacer es actuar como si de una obra de teatro se tratase. Como si la realidad fuera una historia inventada en la que interpreto el papel de no importarme nada, que nada me afecta, que soy fuerte y que no me duele porque llevo una sonrisa durante toda la obra. Porque eso es lo que intentas conseguir, que el público se lo crea de verdad. Y lo consigues. Pero no, porque la verdadera realidad es que te duele tanto o más de lo que crees. Que el mundo fuera de la obra de teatro, estás tú y tus ganas de gritar que estas cansado de no conseguirlo.
Porque hasta el más paciente se cansa alguna vez, y yo ya estoy cansado de cansarme tanto.

domingo, 14 de octubre de 2012

lunes, 3 de septiembre de 2012

No tienes la seguridad suficiente...






Hoy quiero bajarme del mundo. Todo da vueltas y no estoy seguro de si quiero seguir en este camino. Es como estar en un mundo en el que todo es igual, que nada de lo que quieres que cambie cambia, que no estás seguro de ti mismo, que no tienes la seguridad suficiente de poder decir que necesitas a alguien que te necesite tanto como lo harías tú, que no te sientes capaz de poder hacer feliz a alguien simplemente porque no te sientes bien contigo mismo, que es ese puto miedo a no ser lo suficientemente bueno para nadie lo que siempre te frena. No sabes si quieres seguir solo, intentando convencerte de que no se está tan mal así; o si seguir intentándolo como has hecho desde siempre, sin pensarlo, porque estas cansado de no conseguirlo, de que siempre fracases en lo que en un principio crees conseguir, pero sólo te quedas estancado en esa creencia al darte cuenta de que otra vez no lo has conseguido.

Sólo te queda pensar que haces tu mejor esfuerzo siempre, sin rendirte, y que lo seguirás haciendo pase lo que pase, aunque haya veces que caigas otra vez.

domingo, 26 de agosto de 2012

Aumentando registros

Hola pequeños trocitos de cielo, hoy les traigo algo diferente pero a la vez tan igual. Como el título dice, es algo nuevo que hago y puede que sea un poco bajo en calidad, pero la intención es lo que cuenta. Es un vídeo que hice hace pocos días de una de mis entradas (Vulnerable). Espero que lo sientan tanto como yo y que lo disfruten.

También decirles que siento no actualizar más a menudo como antes, pero hago lo que puedo y lo que siento. Gracias por estar día a día ahí, leyéndome.
Me hacen sentir millones de sensaciones cada vez que veo una visita, un comentario o un "asfgdjkltmb" más, en serio. Gracias por todo.



P.D: Si lo ven en YouTube se verá mucho mejor.

sábado, 18 de agosto de 2012

Estúpido.


Como todos los demás, los fuertes alguna vez explotan… explotan porque llevan demasiado tiempo intentando mantener la sonrisa constante hacia los demás. Engañándose así mismos, siendo tan ingenuos… y tan hipócritas.
¿Qué clase de estúpido cree que todavía volverás? Supongo que de estúpidos no está lleno el mundo, porque el único estúpido e ingenuo que todavía cree que volverás es el mismo que te está escribiendo esto. Quisiera no engañarme, no echarte de menos. Pero eso no está en mis manos, no puedo hacerlo. Que el mundo puede escucharte, sentirte cerca, verte, vivirte y abrazarte… pero te juro que nadie más lo hará como este estúpido al que la felicidad se le desprende cada vez que te alejas más de su lado. No de la misma manera. Nadie puede imaginar lo que uno siente por dentro. Planes sin cumplirse, planes que te destrozan. Nadie puede notar la nostalgia tan inmensa en mi mirada, desde que ya no ocupaba un lugar en tu corazón. Hay veces que me cuesta aceptar que mis pasos todavía siguen los tuyos, que mis brazos todavía te necesitan y que mi mirada ya no sabe dónde mirar, sin tener tus ojos delante. Odio eso de saber que no me devolverás una mirada, no de la manera que yo quisiera. No soporto eso de no volver a poder percibir el calor de tu cuerpo en un abrazo, de tener que soportarlo solo, intentando ser fuerte, y como todos, los fuertes alguna vez explotan. Nadie nunca imaginó que querer podría llegar a costar tan caro.

miércoles, 11 de julio de 2012

Declaración de amor


No sé cómo comenzar. En realidad no sé qué mierda hago tratando de escribirte esto aún a sabiendas de que ya te lo imaginas. Supongo que para poder hacernos un poco más de daño, un poco más del ya causado. Trato de decirte que ya no me importa nada, que le pueden dar por el culo al resto del mundo, que llevo bastantes momentos sintiendo que quiero compartir tu mismo cielo y no me cansaré de sentir siempre un poco más cada día. Que yo quiero decirte mucho entre estas palabras, pero siempre se me queda en poco, en nada. Las estrellas todas las noches me hablan de ti, de que sonríes al escuchar su voz, de que vives sonriendo por su culpa, mientras yo sólo sonrío cuando me dedicas una mísera palabra, una mísera letra. Y tu sonrisa… tu sonrisa. Esa que vive en mí a todas horas, en cada milésima de segundo. Esa que… antes iba dedicada a mí y que yo no supe apreciarla, ni siquiera contemplarla como se lo merecía. Ahora sólo puedo quejarme de lo tonto que fui desde el principio de todo, quejarme de lo tonto que soy ahora y dudar si estoy haciendo bien al escribirte esto, dudar si sigo siendo el mismo tonto que al principio. Que eres como esa melodía que se hunde en mí, en este vulnerable corazón, esa que inunda todo mi ser, como esa melodía de violín abrazada a otra melodía de piano que no hacen más que entrelazarse en cada nota, en cada clave de fa y en cada clave de sol. No sé qué es lo que estoy diciéndote, ni si quiera sé qué mierda es lo que acabo de escribir, ni siquiera sé qué sigo sintiendo. Supongo que estarás harta de todo, de mí, de todo lo que te digo, de todo lo que te dije, que estarás harta de creer que siempre lo haces todo al contrario de cómo te sientes. Tranquila, te entiendo. Te entiendo perfectamente. Que ya sé de sobra eso de que no creer en los “para siempre” no nos deja disfrutar del presente. Que maldigo todo eso que me impide poder decirte a base de susurros esas dos palabras que cuestan a tantas personas pronunciar, esas que valen más cuando se demuestran, pero siempre se necesitan decir, para intentar demostrarlo en ese mismo instante que se dicen, para poder sacar todo eso que no se puede encerrar dentro porque te quema de alegría. Que yo no estoy acostumbrado a las euforias, pero tú… tú siempre te empeñas en provocarme un colocón de esas pastillas. Miles de veces mi cuerpo te ha ansiado con todas sus fuerzas todas las noches. Que mi almohada ya no soporta esos apretones que le doy pensando en ti, como si te estuviera abrazando en ese mismo momento. Que si me dijeras que vaya a tu lado, yo iba como un kamikaze, sin pensarlo si quiera. Supongo que esto es una declaración de amor insignificante. Supongo… que estarás tan cansada como yo de… de leer nada más que tonterías.

sábado, 16 de junio de 2012

Vulnerable


Todos te dicen lo mismo. Que ella no es para ti, que no mereces lo que está haciendo. Que eres una gran persona para que te traten así. Que no sabe valorar tu gran corazón, ese tan enamoradizo, tan vulnerable y lleno de intensidad. Que tienes que dejar de pensar en ella.
Todos te dicen lo mismo, sin darse cuenta que, por más que lo digan, seguirás pensando en ella como siempre, o quizás mucho más. Que es muy difícil levantarte cada día y darte cuenta que no piensa en ti, que no ves las razones para salir de tu cama, que te pasarías los días enteros ahí metido imaginando momentos inexistentes pero tan vivos en tu corazón. Imaginándote abrazado a ella, a su delicada piel o simplemente sosteniendo su hermosa mano caminando juntos en cualquier lugar. Imaginas todo eso y mucho más sin darte cuenta que te haces daño a ti mismo, hasta llegar al punto de que te cueste respirar. Que sólo quedan miradas de un pasado desaprovechado, sonrisas por ti sin apreciarlas. Que sólo te queda ese pensamiento de culpabilidad al imaginar por un momento que eras su razón de levantarse cada día sólo para verte unas cuantas horas al día. Que no te queda nada más que pensar que la perdiste, que se fue y te dejó en medio de la calle, solo. Y te das cuenta de que la empezaste a querer mucho antes de que te dieras cuenta.


sábado, 19 de mayo de 2012

Sólo te quiero a ti


Dicen que cuanto más te ilusionas, más grande será la decepción después. Que sin tristeza no puede haber felicidad. Eso lo sabemos todos, y sobre todo ella. Se había acostado a dormir hacían por lo menos unas dos horas, pero no paraba de dar vueltas en la cama. Fuera hacía una brisa fresca que acariciaba su cuerpo entrando por la ventana, haciendo bailar las cortinas blancas. Siempre dormía con un postigo de la ventana abierto en verano. Esa noche no podía dormir pensando en él, en las ilusiones que se había hecho por él, por su culpa, por hacerle sentirse tan feliz, y en la gran decepción que se llevó cuando le vio abrazándose con otra chica. Estaba muy triste, se encontraba muy mal. Lágrimas empezaron a caer desde sus ojos hasta mojar su almohada. Pensaba que llorar por él no serviría de nada, que no merecía la pena. Pero sin embargo no pudo contener sus lágrimas. La habitación no estaba a oscuras, la luz de la calle entraba por su ventana y eso le hacía sentirse más desprotegida de lo que se sentía, cogió las sábanas desde sus pies y se tapó entera, intentando esconderse de toda realidad, intentando esconder tanta tristeza.
De repente, un golpe no muy fuerte sonó en el cristal de la ventana. Se destapó y lentamente se acercó a la ventana. La brisa hacía que su camisón blanco liviano bailase al mismo ritmo que las cortinas. Cuando se asomó por la ventana le vio a él, vestido en pijama y faltándole el aire. No supo cómo reaccionar, si sonreír o secarse las lágrimas. Le observaba seria y triste.
– Yo sólo te quiero a ti –dijo él, desde el jardín de su casa.

lunes, 30 de abril de 2012

Ella es ella.


          No es como las demás. Ella es ella. Ella mira de forma diferente a como lo hace el resto del mundo. En su mirada hay un horizonte perdido, lleno de verdades sin descubrir, lleno de momentos tristes escondidos, vacíos de sonrisas. Un horizonte que llena. Su voz. Ese sonido que llega a mis oídos en formato suspiro, como aquella canción que te roba el alma, que hace pequeño el mundo, que si fuera por ti, le dabas a "Repetir canción" una y otra vez. Sus labios. Labios pintados sabor a sonrisas. Sus sonrisas. Te repites constantemente que quieres ser la razón de ellas, que quieres ser ese capaz de formar pequeños hoyuelos en su cara, ser su primer pensamiento feliz de cada mañana y el último de cada noche. Piensas en su ropa. Maldices cada una de las prendas que protegen su piel. Las maldices porque quieres ser tú quien la proteja a base de abrazos, porque quieres ser tú quien cuente cada uno de sus lunares a la luz de la luna, saber dónde se encuentran todos y cada uno de ellos. Quieres ser esa mano que la guíe hasta tu cama, esa mano que baile en su espalda con cada caricia y cada paso de baile. Quieres ser esa mano entrelazada con la suya. Y te das cuenta de que ella es ella, diferente a todas las demás y que te hace sentir diferente a todos los demás.

Restos.

domingo, 22 de abril de 2012

De mi, sin ti.


      Esta es una historia.
     Una historia de mí, sin ti. Me gustaría poder cambiar el orden de las palabras y poder decir "una historia de ti, sin mi" para que sientas todo lo que siento tu falta. Es increíble lo que hacen las palabras, con tan sólo cambiarlas de orden, ¿cierto?
     Aquí me encuentro un día como hoy, como otro día cualquiera, pensando en cómo pueden cambiar las cosas de un día para otro, en cómo mínimos detalles hacen que cambie algo tan grande como lo es una vida. Me encuentro aquí, sentado enfrente de un teclado expresando sentimientos, una forma de escape a todo lo que siento. Me encuentro aquí perdido entre palabras… Me encuentro perdido. Me encuentro buscando la forma de no echarte de menos, buscando excusarte de alguna forma, buscando quitar todas estas decepciones que has provocado en mí… Pero en realidad no me encuentro.

~Suspirado por Don Nadie~ 

Después de pasar casi un mes sin publicar nada, escribo esto. 
Siento tan poco últimamente.



lunes, 26 de marzo de 2012

Llegaste tú dispuesta a cambiar mi mundo


Estaba vacío.

Vacío, pero lleno de recuerdos, lleno de lágrimas. Estaba vacío de sus miradas, vacío de sus sonrisas, de sus besos, tan vacío que parecía alguien sin sentimientos. Lo tenía todo guardado en mi interior, tan escondido que me engañaba a mí mismo pensando que no estaba mal, que era feliz sin ella. Era tan hipócrita que me lo llegué a creer. Hasta que llegaban esos momentos que no lo aguantaba más, que todo eso salía de mi interior, todo, todo salía en cada pequeña lágrima, en cada sollozo, en cada cerrar de ojos. Salían esos recuerdos, el primer beso, el último abrazo, las miradas a escondidas, su piel, nuestros dedos entrelazados… Sus recuerdos salían otra vez a la carga, a matarme por dentro, a destruir cada pedazo del corazón que rompió, cada pedazo en uno más pequeño, hasta hacerse millones y millones de pedazos tirados por el suelo. Pobre de mi almohada, las de veces que ha aguantado esas lágrimas vacías de esperanzas, las de veces que ha aguantado golpes, las de veces que ha aguantado noches oscuras, negras.

Hasta que amaneció, se hizo de día. Hasta que llegaste tú dispuesta a cambiar mi mundo. Dispuesta a llevarte todo por delante, a romper mis esquemas. Llegaste con esa sonrisa dispuesta a recoger cada una de las cenizas en las que se había convertido mi corazón. Llegaste con tantas ganas de dejarte la piel haciéndome sonreír, que el universo se quedó pequeño. Apareciste de la nada, para convertirte en todo. Todo. Me hiciste ser el tonto más enamorado del mundo. No sé si fueron todos esos huracanes que me hiciste sentir en el corazón o tu maldita manera de sonreír, pero de algo estoy seguro, y es que nadie me había hecho sentir tan vivo, tan lleno de sonrisas sinceras y tan lleno de esperanzas. Y me da igual el mañana, sabiendo que puedo vivir un hoy contigo todos los días.

~Suspirado por Don Nadie~ 

sábado, 10 de marzo de 2012

Cartas a Wendy



Querida Wendy:

Te escribo para decirte un montón de cosas. Lo primero de todo decirte que hace mucho que no nos vemos. Que aquí, en Nunca Jamás, se te echa de menos, muchísimo. Que tus recuerdos pasan cada día por mi cabeza, que no me olvido de esas noches volando por el cielo contando las estrellas, que no me olvido de esos días que pasábamos en el bosque, yo corriendo detrás de ti para pillarte y abrazarte. Que no me olvido de los celos de Campanilla, cuando te tiró al agua y te mojó entera. ¡Qué recuerdos! ¿Te acuerdas de esa vez, esa noche que dormimos juntos en la playa? Fue ahí cuando Campanilla te empujó al agua, y tú te enfadaste muchísimo. Pero cuando se hizo de noche el enfado se te pasó. Esa noche dormimos abrazados a la luz de la luna. Todos estos recuerdos nunca se me irán de mi cabeza, que lo mismo que nunca creceré, nunca los olvidaré, ni uno. Todos y cada uno de esos recuerdos fueron muy especiales para mí, espero que para ti también lo fueran.

Desde que te fuiste de Nunca Jamás todo ha cambiado. Campanilla no es la misma de antes, brilla un poco menos. Aunque te tuviera celos, te quería, y te sigue queriendo. Que por mucho que lo niegue, la he visto llorar, recordándote. Que por muy mala que sea con todas las cosas que te hizo, te echa de menos. Desde que te fuiste los días son nublados siempre, que hasta el capitán Garfio está más triste y hace menos de las suyas, que ya no luchamos como antes, hace mucho que no le veo. Ahora todo es diferente.

Por todo esto y porque no sé cómo decírtelo, por las lágrimas que he derramado desde que te fuiste, por cada lágrima de cada recuerdo, por este nudo en el corazón tan grande que tengo y por el brillo de tu sonrisa quiero decirte que tengas abierta la ventana de tu habitación todas las noches, porque esto es inaguantable. Que te quiero aquí, de vuelta, corriendo juntos, abrazados, por cada dedal que nos dimos, por cada uno de todos los momentos que vivimos juntos... quiero que dejes las ventanas abiertas porque una noche de estas iré y te buscaré, te raptaré si hace falta.

Sin nada más que decirte y porque el lápiz se me está acabando de tanto sacarle punta, escribir y borrar, me despido, o mejor dicho nos vemos. Porque aunque no estés aquí, te veo en cada sueño, vivo contigo en cada sueño. Nos vemos pronto Wendy, espérame.

Atentamente, Peter Pan.

sábado, 25 de febrero de 2012

No hay marcha atrás.


Ya no hay marcha atrás cuando te das cuenta de que no es en ese mismo momento cuando empezaste a sentir algo, que fue mucho antes. No hay marcha atrás cuando notas que cuando te toca, miles y millones de huracanes vuelan en tu estómago, cuando es imprescindible encontrar su mirada cada día, imprescindible buscarla y encontrarla ahí, que está a tu lado y sintiendo tanto amor por dentro que tu mirada te delata… No hay marcha atrás cuando sabes que a su lado el infinito es poco, que no hay medidas posibles para el amor que te hace sentir, que no hay marcha atrás para nada y que todo seguirá creciendo día a día, más y más.

~Suspirado por Don Nadie~



Despidiendo Febrero,
Gracias por todo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Cartas a Febrero


Querido Febrero:

Hace pocos días que empezaste y justo en ese momento el cielo volvió a su azul de siempre. No creo que haya sido casualidad, no creo en las casualidades. Hiciste darme cuenta de muchas cosas, hiciste que me diera cuenta de que era ella, de que nada más mirarle a los ojos supe que era ella la que me perseguía en sueños tiempo atrás. Era ella la que estaba destinada a pasar las noches conmigo. Supe que era ella a la que echaría tanto de menos por las noches, que echaría de menos esos abrazos de madrugada y sus besos en mi espalda. Hiciste que me diera cuenta de que es ella quien estaba destinada a despertarme en cada amanecer con besos y sonrisas, que era ella con quien terminaría cada tarde, deseando que el atardecer nunca acabara si es entre sus brazos. Que era con quien pasaría mil y una noches observando a las estrellas, observando cómo brillan para nosotros y besarla unas mil y unas veces más. Que era esa persona destinada a hacerme sentir la magia con sus tonterías de niña pequeña, con sus vergüenzas, era ella quien me haría sentir magia dentro de mí con suspiros a media noche. También quería decirte que no seas malo y no te hagas tan frío, porque todavía no la tengo a mi lado para que me lo quite con abrazos en cualquier lugar, que no hagas las noches más frías porque eso hace que la eche mucho más de menos de lo que ya lo hago.

P.D: se me olvidaba comentarte que quiero que se lo hagas saber de alguna forma. Que quiero que le hagas saber todo esto que te acabo de escribir. También decirte que eres para mí el mejor mes del año y que no te hagas tan difícil en San Valentín.

~Suspirado por Don Nadie~


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Después de tantos días sin publicar una entrada, por fin consigo un poco de tiempo y puedo hacerlo. Aprovecho para darles las gracias a todos los que pasan y me leen, a los que me siguen y a los que opinan sobre mis entradas, en serio. 
Todos son especiales.

También quiero aprovechar para decirles que se pasen por este blog: Sonrisa iLusaa porque he leído sus entradas y me parecen increíbles, cada palabra escrita refleja un sentimiento. Me encanta. Sobre todo esta: Soy mucho, fui más . Me gustaría que pasasen y leyeran aunque sea sus entradas y si quieren háganse seguidores y comenten. Sólo es eso :)

sábado, 21 de enero de 2012

Es mucho más que unos simples planes.



Erase una vez, un chico que al despertarse ya estaba planeando lo que haría en la mañana, lo que haría para comer, lo que haría por la tarde. Planeaba lo que haría al día siguiente, planeaba la hora a la que se despertaría, y nunca fallaba, se despertaba siempre a la hora que ponía. Planeaba lo que haría el próximo mes, el próximo año, planeaba todo.
Un día, iba caminando por la calle. Miró hacia el suelo y vio una servilleta no muy sucia, la levantó, la sopló y sacó de su bolsillo un lápiz. Empezó a escribir en ella: "Nunca me enamoraré de nadie". Dobló la servilleta y la dejó en el suelo, sujeta con una piedra, pensando que así, el destino no podría fallarle nunca y siempre, todo lo que planeaba, saldría siempre como él lo quería.
Lo que nunca sabría este chico, es que al día siguiente chocó por accidente con una chica. Esta chica cambió su mundo, lo revolvió todo, el cielo pasó a ser el suelo que sostenía sus pies, las nubes le susurraban palabras al viento, los días no eran horas, las horas no se medían en minutos, y los segundos pasaban eternamente cuando perdió de vista a aquella chica. Cada mañana no se despertaba a la hora que ponía el despertador, no se cumplían sus planes de los próximos días, de los próximos meses, de los próximos años...
Se había dado cuenta de que, la vida era mucho más que unos simples planes, era mucho más que unas palabras escritas a lápiz en una servilleta de papel sucia, sujeta al suelo por una piedra, desafiando al destino. La vida no era lo que él planeaba, la vida era el presente que perdía mientras lo planeaba todo. Se dio cuenta de que la vida enamoraba a las personas al azar, enamoraba a las personas por destino o por que ella quería enamorar a su manera. Nunca más volvió a planear nada. Al mismo tiempo, agradeció al destino, a las estrellas, al cielo y a las nubes por haberle hecho darse cuenta de su error y haberle puesto en su camino a aquella chica, a la que siguió viendo y enamorando cada día un poco más, para siempre.


~Suspirado por Don Nadie~



sábado, 7 de enero de 2012

Las estrellas lo saben...


¿Sabes qué? La otra noche salí afuera, la brisa fría del invierno me saludó golpeándome en la cara. Me dirigí a un lugar donde las luces de las calles y de las casas no molestaran mi vista hacia el cielo. Quería visitar a las estrellas.
Cuando llegué, vi que brillaban poco y había millones y millones. Les pregunté que por qué brillaban tan poco pero ni una sola me respondió. Estaban muy calladas y serias… No encontré la causa de eso. De repente me vino a la cabeza tu imagen. Sí, esa imagen de tu rostro iluminado con una sonrisa. No pude evitar sonreír. De repente me di cuenta del por qué no me contestaban las estrellas. Estaban celosas por haberme enamorado de algo que brillaba más que ellas para mí. Ese algo que brillaba más, era tu sonrisa.
– Queridas estrellas, quería decirles que lo siento mucho, que no fue mi culpa enamorarme de su sonrisa. En el amor nadie puede elegir, nadie puede decidir nada. Llega así, arrasa con tooodo lo que te rodea, arrasa con tu corazón. Fue su sonrisa la que me enamoró a mi, esa ondulante curva que brilla tanto en su cara fue la que arrasó con todo lo que había en mi corazón. Pero quería decirles también que por mucho que me haya enamorado, pasaré el resto de mis noches observándolas a ustedes junto a ella, ¿vale? Así que por favor, no me den la espalda, que se siente muy feo.
Pasó un momento. Y otro. Y otro. Y de repente las estrellas se dieron la vuelta y me dieron la cara. Ahora brillaban más que nunca.
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¡Muy buenas! Hoy vuelvo a actualizar con unas ideas que me acaban de salir de la cabeza, menos mal que salen de mi cabeza, que sino... Bueno quería agradecer a toda esa gente que me comentó en mi anterior entrada y que ahora me pongo a contestarles los comentarios ^^
También estoy contentísimo por esos 609 seguidores, en serio GRACIAS, MUCHÍSIMAS GRACIAS, nunca imaginé que lo que siento cuando escribo le guste a tanta gente, de verdad, gracias.
Bueno, ya a falta de menos de 2 días de empezar el bachiller y qué quieren que les diga... Por un lado sí tengo ganas de empezar, pero por otro no y se imaginarán el por qué, la mierda de estudiar todos los días...
Me despido de tooodos ustedes y no sean malos en estos días jaja y espero que los Reyes Magos hayan sido buenos.

martes, 3 de enero de 2012

Tú, yo y el cielo.

Que estoy harto de mirar al cielo y ver parejas de enamorados. Me cansé de ver que muchas personas tienen a alguien en quien pensar y están seguros de que esa persona en quien piensan, también piensan en ellos.  Estoy harto de ver películas y ver el amor perfecto, estoy harto de inseguridades, de miedos, de plantearme un futuro cuando el futuro me tiene que plantear a mí. Estoy cansado de leer estupideces de niñas de catorce o quince años diciendo que quieren el amor de su vida, harto de leer los típicos "quiero estar a su lado, o sino me muero", harto de leer "lo único que quiero es desaparecer para siempre", harto de que no sepan disfrutar esa edad y piensen nada más que en amor, amor y amor, sobretodo esas "suicidas" que no se atreven ni a eso. 

De lo único que no puedo sentirme cansado es de este mundo que formamos tú y yo. Ese mundo en el que la vida nos tiene preparado propósitos para cada uno, y nuestros propósitos están unidos. Un mundo en el que miras hacia arriba y no sabes qué es lo que ves, sólo crees que es un simple cielo, de color celeste y salpicado de nubes, pero yo te puedo asegurar que puedes ver más, que puedes ver en él lo que siento por ti. Este mundo que formamos tú y yo va más allá de lo que hace Julieta, de suicidarse abandonando a toda su familia por amor. Un amor que va más allá de una simple película perfecta, un amor en el que la música es un lenguaje perfecto para sentirlo, un amor en el que sólo estamos tú, yo y el cielo.



Hoooola a todos! ^^ Quería pedirles disculpas por no pasarme por el blog durante muuuuuuuucho tiempo, pero la verdad me ha servido para darme cuenta de muchas cosas, la que más era que a mi blog necesitaba un cambio y se lo he dado. ¿Qué les parece? Espero su opinión en un comentario :)
Quería contarles que en estas vacaciones me lo he pasado muy bien, aunque podría haber estado mejor. He echado muchísimo de menos a mi familia de Argentina, a la que llevo sin ver en persona desde hacen muchos años (en febrero hacen nueve años) y tal, pero bueno no se puede hacer nada. Me he leído por tercera vez el libro "El cielo está en cualquier lugar" de Jandy Nelson y ¿Qué quieren que les diga? Todavía me hace llorar como la primera vez que lo leí. También para Navidad me regalaron el nuevo libro de Laura Gallego García "Donde los árboles cantan" y ya llevo más de la mitad. Aprovecho para felicitarles las navidades y el año nuevo, ya que no me he pasado por aca...


¡Feliz Navidad y Feliz 2012!
Les deseo un año lleno de felicidad, alegrías sorpresas y sobre todo
un año lleno de vida junto a sus seres queridos.


Por cierto quería decirles también que la historia de "El principio del cielo" no voy a publicarla más en mi blog. He decidido seguirla por mi cuenta para hacer un libro. Aunque seguramente lo abandone jaja espero que no :) me siento muy bien escribiendo así que no se preocupen.