miércoles, 3 de agosto de 2011

Caer del Cielo.

Alguien dijo una vez que el amor es complicado, pero Cristian sabía que, por muchas complicaciones que tuviera, era lo más bonito que puede haber en el mundo. Para él estar enamorado era como una noche oscura, sin luces a los alrededores, observando las estrellas y ver que muchas de ellas pasaban rápido, en una milésima de segundo y por cada una sentir cosquilleos en en el estómago. Sí, estaba enamorado. Estaba bobamente enamorado de Felí, aquella chica que le dedicó una mirada, una simple mirada con la que le hizo poner la piel de gallina, le hacía caer del cielo a 150 kilómetros por hora.
Pasaban mucho tiempo juntos, les encantaba pasar las horas acostados en la hierba de la pradera a las afueras del pueblo, una pradera inmensamente bella y tan verde que era iluminada por el sol. Les encantaba charlar mientras miraban el inmenso color azul del cielo y buscaban nubes con formas de lo que sea. Hablaban sobre tonterías, se reían de las estupideces que decían, era normal en unos adolescentes. Pero Felí sentía un vacío enorme en su corazón:
 - Cristian, ¿tú y Carol...?-dijo algo triste.
 - ¿Qué pasa con Carol?
 - ¿Tú y ella...?
 - Tú -le cortó él de repente.
Hubo un silencio muy incómodo, pero Cristian empezó a hablar de nuevo:
 - No hay nadie más que tú en mi corazón, no hay nadie más que pueda llenarlo tan sólo con una sonrisa. Nadie que sepa cuidarlo como un cristal, no hay nadie a quien yo se lo entregaría. Por que tú haces de mis días sean especiales, tu haces que mis sueños sean mágicos, con rozarte haces que mi cuerpo sienta unas ganas terribles de abrazarte. Y no pienses que hay alguien más importante que tú en mi vida, porque no lo hay, no nada comparado a esto que me quema por dentro, esto que hace que la sangre circule por mis venas de una manera tan bestial como lo hace. Porque no hay otros ojos que cuando me miran hacen que caiga del cielo a una velocidad de 150 kilómetros por hora. Que estoy loco por ti, porque simplemente te quiero.
 - ¿Puedes repetirme eso último?
 - Que te quie... -de repente ella se levanto y lo besó. 
Y pasaron la tarde así, abrazados, observando el cielo y besándose, porque no hacía falta decir mas nada, porque estaba todo dicho.
de: Saboreando el Cielo 

12 comentarios:

Ainnoa♥ dijo...

me encanta, jodeeeer, el texto es super bonito:)

patricia piruletadecorazon dijo...

es precioso ♥ me encanta la parte que le corta con el tú
genial de verdad
un beso(:

Pain and suffering dijo...

*_*, se me ha puesto la piel de gallina de imaginar lo que ella podría estar sintiendo cuando él le decía esas cosas !
Te ha quedado precioso!

un beso (:

escuchando palabras dijo...

me emocione!!! jeje besitos

Jacqueline Little'Monster dijo...

Que bonitooooo!!!!
Que pena que ya no haya romanticos como el de esta historia....

SMSC dijo...

Chico, te superas cada día eeh!!
Esta frase: 'Porque no hay otros ojos que cuando me miran hacen que caiga del cielo a una velocidad de 150 kilómetros por hora', ya lo dice todo ♥

esther dijo...

Dios! Me ha encantado esta entrada y alguna más que tienes por ahí... son geniales! ¿Te las inventas tú? Pásate por mi blog poooor dios :)
http://resultaquetequiero.blogspot.com

Don Nadie dijo...

Jaja Muchas gracias por comentar siempre, en serio! :) esther si me lo invente yo xD un beso! :)

Paula dijo...

Me encantaa ;)
Te sigo desde ya.
Te espero en mi bloog. :)
Besitos.
http://blogfotografialove.blogspot.com/

Oriianna!♥ dijo...

Que bonito!!Tan bonito que te regalo estos dos premios,para verlos pasate por mi blog
http://cuandocaperucitasecomioallobo.blogspot.com/2011/08/premios.html

Marina P. dijo...

No me gusto... Me encanto!! es muy tierno:) besoo!

MMGB dijo...

Sin palabras.