sábado, 23 de abril de 2011

No fue un sueño, fue real.


Fue el mejor de todos los días de mi vida. No podré olvidar el brillo de tus ojos, ni tus sonrisas, ni tus palabras. El sonido de las olas y el brillo de las estrellas se han quedado clavados en mi mente, los dos, juntos, sentados frente al mar, diciéndonos todo lo que nos queremos. 

Quiero todo de ti, todo, porque no existe nadie que signifique más para mi que tú. Ahora se que, por primera vez, los dos, siempre juntos, estuvimos Saboreando el Cielo, sí, saboreando el mejor sabor del mundo. Y también se que fue real todo lo que vivimos porque al despertarme al día siguiente me encontré notas pegadas por las paredes, por todos lados y hasta en el espejo del baño que decían "No fue un sueño, fue real".

1 comentario:

Deja vu dijo...

Es precioso ese texto