martes, 1 de marzo de 2011

Memorias de Idhun

     Él se dejó caer junto a ella, temblando. La atrajo hacia sí y le cogió el rostro con las manos. La miró en la penumbra. Victoria rogó por que no notara que tenía los ojos húmedos. Pero él estaba demasiado alterado como para darse cuenta. Sus ojos relucían de manera extraña en la oscuridad, como alimentados por un poderoso fuego interior.
     -Jack, ¿qué te pasa? –susurró ella, un poco asustada.
     El muchacho no dijo nada, pero la besó de pronto, intensamente. Victoria se quedó sin aliento. Había algo en su actitud que le daba miedo.
Jack la abrazó con fuerza y enredó sus dedos con el cabello castaño de su amiga.
     -No puedo, Victoria –le dijo al oído con voz ronca-. No la quiero a ella, ¿entiendes? Es a ti a quien quiero. Solo a ti.
     Victoria jadeó, emocionada, sintiendo cómo el amor que sentía por él estallaba en su interior inundando todo su ser. Quiso pronunciar su nombre, pero no le salieron las palabras.
     Jack la besó de nuevo, con urgencia, con pasión. Victoria cerró los ojos y se dejó llevar, comprendiendo que aquella noche y en aquel momento sería capaz de rendirse a él. Porque daba la sensación de que era eso lo que él quería. De modo que dejó que la besara, que bebiera de ella; se estremeció cuando el chico se tumbó sobre las mantas y se echó sobre ella, pero no lo alejó de sí.
     Sin embargo, Jack se limitó a apoyar la cabeza en su pecho y a rodearle la cintura con los brazos, temblando. Y se quedó así, en esa posición, como si hubiese encontrado un lugar para el reposo después de un día agotador.
     -Te quiero –susurró.

1 comentario:

Luzzzz. dijo...

pffff,me gustaaaaa! :)
y el blogg todavia más!
un beso,y te invito a pasarte ♥